"A lot of people think International Relations is like a game of chess. But it's not a game of chess, where people sit quietly, thinking out their strategy, taking their time between moves. It's more like a game of billiards, with a bunch of balls clustered together.”

Madeleine Albright

martes, 17 de mayo de 2016

LA FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS Y SOCIALES VISITA LA BASE MILITAR DE EL GOLOSO, por Arturo Dueñas Díaz (alumno de primer curso de Ri-Ti)


El martes 19 de abril tuvo lugar una visita guiada a la base militar del Goloso, a sólo unos minutos de distancia de las instalaciones de la Universidad Pontificia Comillas en Cantoblanco, parte de alumnos y profesores de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales. La visita, planificada y coordinada por Emilio Sáenz-Francés, en calidad de representante de la institución, y el Teniente Coronel Fernando Dueñas Puebla, resultó en un recorrido que tenía por objetivo el acercar el Ejército y su valiosísima labor a los estudiantes. Acudieron alrededor de setenta alumnos y profesores en los que el entusiasmo era palpable gracias a lo fructuoso de la actividad. 


Debido a las inclemencias del tiempo, nuestra visita dio comienzo bajo el tejado del hangar del museo de acorazados, en el cual se encuentran expuestos varios modelos de medios acorazados que han servido bajo bandera española durante algunos episodios de su Historia. De entre los que se encontraban cabe destacar el Renault FT17 al tratarse del primer carro de combate en llegar a suelo español en 1922. A continuación, se procedió a dividir el grupo en dos para mejorar la fluidez de la visita, ejerciendo de guía el General José Conde de Arjona.

La siguiente parada en el recorrido que nos habían preparado era un puesto subterráneo del mando táctico de brigada. Uno tenía la impresión de encontrarse en el interior de un bunker y es que fuimos testigos de unas prácticas de operación de respuesta de crisis que se estaban llevando a cabo en la misma base contra una hipotética amenaza terrorista. Al salir del puesto de mando y realizar un breve recorrido por las distintas infraestructuras de la base, nos dirigimos a un hangar donde nos pudimos familiarizar con el Leopardo 2E. Este vehículo acorazado es uno de los más potentes de su clase en todo el mundo. El general Conde de Arjona expuso en ese momento el papel del carro de combate y respondió a varias preguntas acerca de su función y su presunta obsolescencia en el panorama bélico actual. Finalizada la explicación del general, dimos rienda suelta a las fotos grupales, al tener la oportunidad de explorar con libertad el interior del vehículo. 



Por último, visitamos el Museo del Regimiento Asturias, una de las unidades de infantería
más antiguas de España. Allí estaban albergados los uniformes empleados en el Ejército desde el tiempo de los Tercios hasta la actualidad, pasando por algunos de los períodos más convulsos de nuestra historia como la Guerra de la Independencia o la Guerra Civil. Esta parte de la visita resultó una de las más interesantes a nivel histórico al tratarse de una muestra de antigüedades y curiosidades militares realmente atractiva y casi única en su campo. 

La visita no terminó ahí. Antes de abandonar la base se nos obsequió a cada uno con una lata de aceite de oliva embotellado por el propio regimiento y aprovechamos para fotografiarnos con los militares presentes en la visita. También hubo tiempo para una charla informal en la que pudimos preguntarles distintas cuestiones, e indagar sobre su vocación y sobre cómo se organizan para compaginar su complejo y exigente trabajo con su vida privada.

miércoles, 6 de abril de 2016

BREXIT Y LA EUROPA EN SHOCK & #ComillasAnaliza, por Emilio Sáenz-Francés

En muy poco tiempo hemos pasado de la Europa de la ilusión a una Europa en constante estado de shock. En 2005 aún nos encontrábamos en los años felices, y el libro del británico Mark Leonard “Why Europe will Run the XXIst Century” actuó para muchos como un respaldo definitivo a la política de crecimiento sin límites y optimismo desbocado. Europa era un sueño que merecía ser vivido.

Paradójicamente, casi, al mismo tiempo, el proyecto de Tratado Constitucional para la Unión entraba en vía muerta. Y poco después llegó la crisis, abonando el terreno para un euroescepticismo desbocado. Nacía la Europa de los Pigs, y la de un antigermanismo rampante, que contemplaba atónita cómo Grecia se descomponía como un castillo de naipes.

En 2016, el Brexit se une a un terrorismo global que atenaza a Europa como objetivo prioritario, a las dudas persistentes sobre la economía o al auge de los populismos a izquierda y derecha, como otro motivo para hablar de una Unión en shock. La relación del Reino Unido con el proyecto europeo nunca ha sido sencilla –la historia pesa– y todavía resuena el “linked but not combined” de Winston Churchill como convocatoria para rechazar la continuidad en la Unión tras el referéndum previsto para el mes de junio.

Una Gran Bretaña que apenas ha comenzado a superar el trago del referéndum escocés añade a su calendario otra convocatoria con visos de drama. Pese a la inesperada solidez de la victoria conservadora en las elecciones de 2015, David Cameron sabe que la lealtad a su partido se nutre de un creciente número de voces partidarias de abandonar la Unión, y que sólo con una medida ambigüedad puede evitar una sangría de votos hacia UKIP y otros partidos a su derecha. El Reino Unido es un país singular, dividido entre una capital, Londres, convertida en Ciudad Estado global que se basta a si misma, y un territorio postindustrial que –pese a la recuperación– añora tiempos mejores. En esa ecuación, sólo Escocia parece ver en la UE más una solución que un freno.


Los euroescépticos, con Boris Johnson, el carismático alcalde de Londres, a la cabeza, han conjurado el fantasma de una Europa cuestionada en lo económico, identificada con una euroburocracia de escasa transparencia democrática –tiránica e ineficaz– e incapaz de hacer frente de manera efectiva al desafío terrorista. Es un discurso eficaz, y con él, como sucedió en el referéndum escocés, la tensión se mantendrá hasta última hora. Pasados más de cuarenta años del ingreso del Reino Unido en la entonces denominada Comunidad Económica Europea, de manos –no podemos olvidarlo– del conservador Edward Heath, el entusiasmo, si alguna vez lo hubo, ha decrecido exponencialmente.

Un resultado a favor de la permanencia, aunque pírrico, apuntalará la Unión y la confianza en un futuro que es preciso repensar con el mismo acometimiento que tuvieron sus padres fundadores. Una UE sin el Reino Unido perdería uno de sus pulmones económicos, y uno de sus pilares culturales más sólidos, y, sobre todo, recibiría un golpe brutal en uno de sus flancos más débiles, el de la confianza y la credibilidad. Y para David Cameron sería la hora de pensar en hacer las maletas y dar paso al incorregible Johnson y sus políticas Die Hard.

Ver el artículo en la página de ESGLOBAL: http://www.esglobal.org/brexit-y-la-europa-en-shock/